Emociones negativas en estado natural

En esta ocasión quiero hablarte de las emociones negativas en estado natural y del proceso natural de las emociones. Porque normalmente, lo que entendemos por emoción negativa es realmente una emoción fuertemente reprimida. Se nos ha olvidado lo que son las emociones negativas en estado natural.
En este mundo tan artificial en el que vivimos hasta las emociones son artificiales. Las utilizamos para manipular a otros (por ejemplo utilizamos la ira para imponernos o utilizamos la tristeza, la pena, el victimismo para chantajear emocionalmente). Pero lo que no hacemos tan a menudo es conectarnos de verdad con las emociones (sentirlas y liberarlas de una manera rápida).

Las emociones negativas en los niños

Y una manera fácil de recordarlo es observar a los niños pequeños. Pensamos que los niños pequeños tienen las emociones muy descontroladas. En un momento se están riendo, al otro están enfadados, vuelven a estar contentos, ahora están llorando, de nuevo riendo …
Es cierto que no comprenden lo que les está pasando. Pero están permitiéndose de manera intuitiva pasar esos procesos emocionales de una manera muy fluida, que es como de verdad se deberían pasar.
La mayor parte del tiempo los niños están contentos, riendo y divirtiéndose. Los niños están normalmente en una vibración muy alta. Por eso nos encantan en general (hay personas que prefieren los perritos, también están en una vibración alta y dan menos faena ;)). Es una alegría cuando un niño nace en una familia, no sólo por la novedad y por ser tan lindos, sino porque transmiten esa vibración elevada.
En general los niños pequeños no se quedan atrapados en las emociones negativas. Aunque a veces nos lo puede parecer, como cuando tienen uno de sus berrinches, en los que parece que se les va a acabar el mundo. Lo viven de una manera muy intensa.
El llanto de los pequeños, especialmente el de los bebes, nos puede taladrar el cerebro. Estamos programados para responder ante ello. Sí que es cierto que muchas veces lloran, sobre todo, porque no tienen otra manera de expresarse, para que les ayudemos o cuidemos. Pero en general pasan de una manera fluida por las emociones: Las liberan o bien para cambiar su estado emocional o para conseguir algo.

Las emociones atrapadas, el orígen

Lo que nos diferencia a los adultos de los niños pequeños es nuestra tendencia a quedarnos atrapados en emociones negativas, mientras que ellos no. ¿Y eso por qué es? El motivo es nuestra acumulación de creencias limitantes.
Cuando somos pequeños todavía no tenemos una definición de lo que es el mundo ni de nosotros mismos. Nuestra parte racional todavía no está formada. A medida que vamos desarrollando esta parte racional y se van activando en nosotros programaciones, vamos adquiriendo esas creencias.
Se va limitando nuestra percepción. Vamos comprendiendo más pero cada vez percibimos menos. Los sistemas de creencias que vamos instalando en nuestro software nos dan una estructura que nos permite situarnos en la realidad. Nos dan unas coordenadas para que no nos sintamos perdidos, dónde estamos, quiénes somos y cómo encajamos en el mundo. Pero eso tiene la contrapartida de que cada vez nuestra percepción se vuelve más limitada. Nos quedamos atrapados en las formas, los conceptos y en las historias que nos cuentan y que nos contamos.

Eliminar las creencias limitantes

Y son las creencias limitantes (como «no puedo»,»no soy capaz», «yo no valgo para ésto», «es muy difícil», «el mundo es cruel», «la gente es mala» …) las que nos mantienen atrapados en emociones negativas, como la vergüenza, la culpa, la depresión, la rabia …
Entonces si vemos que es el proceso natural de las emociones es fluido, el proceso natural de las creencias también debería ser fluido para no impedirlo. Los sistemas de creencias sanos no pueden ser inamovibles, no pueden estar siempre estáticos.
Los sistemas de creencias obsoletos son limitantes. Si los sostenemos demasiado tiempo, nos quedamos atascados en la vida y atrapados en emociones negativas.

Inteligencia emocional: el equilibrio entre pensar y sentir

Por eso es importante encontrar el equilibrio entre pensar y sentir. Porque si pensamos mucho y no nos sentamos con nuestras emociones negativas, no nos estamos permitiendo encontrar ese feedback interno. El cual nos avisa cuando estamos errando nuestro foco de atención o cuando estamos sosteniendo una percepción limitada y errónea de lo que nos está ocurriendo de verdad.
Hemos de recuperar la capacidad de sentir. Es la manera de darnos cuenta cuando nos hemos quedado atrapados en creencias que nos están limitando. Esas creencias limitantes son la base de la resistencia que no nos permiten salir de dónde estamos ni conseguir lo que queremos.
En el siguiente post continuaremos viendo el proceso natural de algunas emociones «negativas» como la tristeza, la rabia y la frustración. Y cómo nos ayudan en nuestro proceso de empoderamiento: a ganar confianza, autoconocimiento y autoestima y  alcanzar estados emocionales y de conciencia superiores. No te lo pierdas!

Si te ha gustado este artículo, dale al me gusta y compártelo para que llegue a más gente.Y no olvides suscribirte para no perderte nada. Al final tienes un enlace para hacerlo. Además te llevas un regalo muy especial.

Como siempre, tus dudas, reflexiones y experiencias nos enriquecen a todos. Así que si te sientes inspirado a hacerlo, ahora es el momento, en los comentarios tienes tu espacio.

Nos vemos en la siguiente entrega. ¡Hasta muy pronto!

¡Un gran abrazo!

Raquel

DESCÁRGATE GRATIS ESTA PRÁCTICA GUÍA

"ELIMINA LA ANSIEDAD POR EL FUTURO EN 4 PASOS"

Suscríbete a nuestro boletín sobre crecimiento transpersonal/ creación de realidad  y consigue acceso inmediato a esta guía gratuita. 

Debes aceptar la política de privacidad para continuar. En Felicidad Incondicional todos tus datos son 100% confidenciales. Te informo que los datos de carácter personal (nombre, email y otros datos que añadas)  que me proporciones rellenando este formulario serán tratados por mí, Raquel Morales Borrego, como responsable de esta web, con cuidado y responsabilidad. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar el alta a esta suscripción y enviarte mis publicaciones, promociones de productos y/o servicios y recursos exclusivos. El hecho de que no introduzcas los datos que aparecen en el formulario hará que no puedas suscribirte a Felicidad Incondicional y recibir el recurso gratuito que ofrezco. Para tu información los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de MailerLite (proveedor de email marketing de Felicidad Incondicional) en la U.E.

Estate tranquilo porque podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y eliminación de los datos que me has dado dirigiendo tu petición a  raquelmorales@felicidadincondicional.com. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en mi página web.